GROOMING - PREPARACIÓN EN LÍNEA PARA EL ABUSO SEXUAL EN BOLIVIA: "NO CAIGAS EN LA RED"
Palabras clave:
Acoso cibernético, ecosistema digital, extorsionar, engañar, manipular, chantajear, amenazar, rapto, violación, muerte, redes sociales, Internet, Inteligencia Artificial, chat-GPTResumen
El Grooming o Preparación en Línea constituye un fenómeno social que se vale de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) para extorsionar, engañar, manipular, chantajear, amenazar de rapto, violación y muerte. Entre ellas están el acoso sexual, acoso cibernético, bullying, ciberbullying, sextorsión, ciberviolencia, fraping, ciberstalking, sexting, cibermobbing, phishing, malware, exploit, hoax, pharming pero no todas estas conductas son delitos en Bolivia, a diferencia de lo que ocurre en México y en otros países del mundo. Conforme han evolucionado la Internet, la Inteligencia Artificial (IA) y el Chat-GPT, las modalidades delictivas también han experimentado una evolución en la que el acosador cibernético establece contacto y entabla conversaciones mediante el uso de cuentas y perfiles falsos para concretar agresiones de carácter sexual.
Estos crímenes se valen de toda interconexión de redes informáticas en el ecosistema digital, lo cual facilita al ciberacosador operar el crimen desde cualquier parte de mundo durante las 24 horas del día. Las redes sociales de la Internet se han transformado en un nuevo entorno de interacción social y en un nuevo paradigma cultural, con características absolutamente distintas a las generaciones precedentes, siendo ejecutadas desde sistemas operativos autónomos para engañar, extorsionar, aterrorizar e infundir miedo.
El estudio expone las experiencias vividas de víctimas menores de edad tanto a nivel nacional como internacional. Se evidencia que, en el ámbito internacional, el uso indiscriminado de redes sociales como Facebook, Tuenti, Twitter, YouTube, MySpace y WhatsApp estuvo vinculado a los decesos de Amanda, Phoebe, Clementi, Ryan y Hallygan. A consecuencia de estos crímenes ocurridos en el ciberespacio de Canadá, Estados Unidos, Bélgica y Australia, dichas conductas fueron legisladas, prohibidas y sancionadas con penas privativas de libertad de hasta diez (10) años, llegando a pena perpetua en casos que derive en la muerte de la víctima.